Buscando alternativas a las editoriales / En opinión de Manuel Michelone

Redacción MX Político.- El ajedrez, a pesar de ser un juego con muchísimas personas interesadas en el mundo, suele ser poco visible para el mundo editorial. Por ejemplo, si vamos a alguna librería en la Ciudad de México, hallaremos que hay muchos libros de auto-ayuda, muchas novelas, menos de temas científicos y finalmente, de ajedrez, uno que otro perdido entre los estantes.

Y es claro, las editoriales imprimen los libros que se piensan vender y como me dijo un editor que ya me ha publicado algún libro: tú libro se vende poco, pero se sigue vendiendo.

Por ello, las editoriales comerciales no parecen querer embarcarse en invertir en libros de ajedrez y, por ende, los que escribimos del tema tenemos que buscar alternativas.

Por ejemplo, en los últimos tiempos he estado relativamente activo escribiendo sobre ajedrez. Hace años me embarqué en escribir un libro sobre Aron Nimzowitsch y cuando lo terminé, viendo las escasas posibilidades de ser publicado por alguna editorial, intenté buscar alguna otra manera de hacer llegar al público ajedrecista mi trabajo.

¿Cuáles serían las alternativas? Una podría ser Kindle (de Amazon), pero he enfrentado que no es tan fácil este asunto porque esta plataforma en general no puede lidiar con tipos de letra específicos (como los figurines de ajedrez, que forman los tableros y la notación de las partidas), por lo que he hecho a un lado esta idea. De hecho, alguna vez puse un libro en formato Kindle y creo se vendieron, a unos 5 dólares, unos 25 ejemplares (de un libro sobre ciencia).

Así, entonces, se me ha ocurrido poner el libro de Nimzowitsch en el formato gratuito, en donde el potencial lector podría bien apoyar con una cantidad pequeña. Vamos, el libro se puede descargar sin tener que pagar un peso. Se puede leer, compartir con otros, etcétera, de manera que llegue a más personas.

La idea es que si llega a muchas personas y ellas colaboran con digamos, unos 20 pesos (1 dólar), bien podrían estar apoyando al escritor a seguir escribiendo. Y este mecanismo es parecido al que se usa por los grandes empresarios para hacer dinero (y mucho). Por ejemplo, TelMex tiene unos 50 millones de líneas residenciales, lo que equivale a 200 x 50 millones = 10 mil millones de pesos por mes. El esquema es algo así como "es más fácil vender mil de a peso que uno de a mil". Y sin duda TelMex gana mucho, pero mucho dinero.

Yo, desde luego, no aspiro a semejantes cifras; es más, mi interés también parte de que se conozca el ajedrez del viejo maestro Aron Nimzowitsch, que fue, probablemente, después de Capablanca y Alekhine, el tercer mejor jugador del mundo en su momento.

Nimzowitsch escribió "Mi Sistema", una obra en donde enseña los principios básicos y el cómo ataca los problemas en las partidas. El ajedrez del maestro danés es impresionante porque tiene un número maravilloso de grandes partidas en donde refuerza su sistema con ejemplos propios. Si no llegó a campeón mundial fue porque la vida en ocasiones no se acomoda para llegar a donde uno quiere, pero eso no le quita el gran nivel que tenía el maestro en su momento.

El libro contiene un centenar de ejercicios de táctica de las partidas de Nimzowitsch y además, se analizan las aperturas que jugaba, así como se plantean ejercicios de "ajedrez solitario", en donde el lector debe tratar de jugar como Nimzowitsch en una partida completa. También hay un número de anécdotas que muestran a Nimzowitsch como el gran personaje que era.

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fjb

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